
Extraído por destilación de la planta de oregano, este aceite esencial no solo agrega un delicioso aroma a tus espacios, sino que también ofrece una amplia gama de beneficios para tu salud.
1. Propiedades Antioxidantes y Antiinflamatorias: conocido por ser una rica fuente de antioxidantes, que ayudan a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo, contribuyendo así a la salud celular y al retraso del envejecimiento prematuro. Ayuda a reducir la inflamación en la piel y ofrece ayuda en enfermedades como micosis cutáneas, acné, herpes labial, entre otros.
2. Propiedades Antibacterianas, Antivirales y Antifúngicas: al incorporar el aceite esencial de orégano, puedes ayudar a protegerte contra diversas infecciones y promover un ambiente saludable en tu hogar; inclusive evita que crezca desproporcionadamente el hongo cándida.
3. Refuerza tu Sistema Inmunológico: sus compuestos activos, como el carvacrol y el timol, trabajan juntos para fortalecer las defensas naturales de tu cuerpo, ayudándote a combatir resfriados y mantener una salud óptima.
4. Soporte Respiratorio y Digestivo: Sus propiedades expectorantes y descongestionantes pueden ayudar a aliviar la congestión nasal y mejorar la función pulmonar, proporcionando un alivio natural y fresco. Y ayuda en casos de indigestión y malestar estomacal.
¿Cómo utilizarlo? Difusión:con tan solo poner de 1 a 3 gotitas en el difusor o en el hornillo y dejar que el aroma llegue a ti, ya está teniendo un resultado terapéutico y seguro.
Uso tópico: se pueden colocar unas gotitas en cremas o geles para masajes, o diluido en aceite vehicular de almendras, coco, oliva u otros.
Vaho: Pon 3 gotitas del aceite esencial en un tazón grande con agua caliente, coloca tu rostro sobre el tazón y cúbrete con una toalla para atrapar el vapor e Inhala profundamente durante unos 5-10 minutos.
Baño relajante: Añade unas gotas de aceite esencial de orégano a tu baño para crear una experiencia relajante.Alergias: Asegúrate de que no seas alérgico a ninguno de sus componentes químicos como el carvacrol, timol, etc.
Embarazadas y lactantes: evitar utilizarlo durante estas etapas o consultar a un profesional.